Sacarle tiempo al tiempo

Quien tiene claro lo que quiere y hacia dónde va, logra planificarse y cumplir objetivos en el tiempo deseado. Los factores externos a la propia voluntad, así como la combinación de la vida familiar y social para alcanzar las propias metas, también son tratados en esta sesión.

———————–

Sesión 9. Contenido: Planificación, gestión y administración del tiempo

A cargo de: Dra. Lena Pérez Naranjo

06/05/14

———————–

Cuántas veces no hemos soñado con poder alargar el tiempo, con que el día diese más de sí y pudiésemos hacer todo lo que nos ha quedado pendiente. Pero no es tanto la cantidad de tiempo como la gestión adecuada del tiempo disponible, que es el que es, lo que permitiría llevar las tareas a cabo y terminar, por tanto, con esa sensación de frustración y agobio que produce no hacer las cosas en su debido tiempo. Sacarle tiempo al tiempo.

El tema suscitó gran interés entre los asistentes

Sobre esto nos habla Lena en la sesión de hoy, sobre cómo distribuir de forma razonable y armónica el tiempo para la realización de actividades. Aporta algunas claves que ayudan a la consecución de este objetivo:

– Cuando se planifica algo, este algo debe ser concreto, una tarea que se pueda objetivar, detallar, visualizar.

– Es importantísimo fijar un tiempo, un plazo para cumplir esa meta. Para ello, es preciso contemplar:

  • Los pasos/fases para llegar a la meta.
  • Los obstáculos que hay en el camino.
  • Vías/fórmulas para suprimir/minimizar esos obstáculos.
Llevar un control del tiempo invertido, fundamental

A la hora de determinar el tiempo que corresponde a cada tarea, lo fijaremos dentro del 70% del tiempo total. El 30% restante lo dejaremos como “colchón”, como margen para imprevistos que puedan surgir.

Como ejercicio, Lena recomienda tomar nota, durante una semana, de lo que hacemos cada día y cuánto tiempo efectivo le dedicamos a cada asunto. En ese esquema temporal por supuesto hay que incluir el tiempo que se va en desplazamientos por la ciudad, en comer, en asearse, en ver la televisión…

Para representarlo gráficamente, pintaremos un círculo y, desde el centro de la circunferencia, iremos trazando líneas hasta el borde formando triangulitos, que serán más o menos grandes en función de las horas que dediquemos a cada asunto. Así quedará visualmente bien claro cuánto dedicamos a qué menesteres. Para que el ejercicio sea más completo y responda a la realidad, se recomienda hacer uno que recoja la actividad de lunes a viernes, y otro para el fin de semana. “De todo esto, lo importante es definir “mi” tiempo, es decir, el tiempo que precisamos cada uno de nosotros para nuestros asuntos, y luego determinar el tiempo que disponemos para compartir”, aclara Lena, que insiste en que “una forma sabia de gestionar el tiempo, una planificación sensata, el cumplimiento de ese calendario de tareas pendientes contribuirá en buena medida al éxito de los proyectos importantes planteados”.

Momento de la sesión

Para una gestión eficiente del tiempo, trazarse una meta clara, nítida, concreta es clave. En función de ese objetivo, establecemos prioridades y dotamos a las tareas que hay que hacer de una urgencia u otra.

Establecer esa jerarquía requiere concentración y dos estrategias que ayudan a conseguirla son, por una parte, escribir las tareas para que no se nos olviden y, por otra, identificar aquellos asuntos que nos roban tiempo. Por tanto, cuando acometamos esa planificación semanal de tareas ineludibles, tenemos que tener presente también ese repaso de los factores que nos quitan injustificadamente tiempo y nos impiden cumplir con el plan esbozado. Entre estos, se encuentran:

– Querer hacerlo todo.

– Querer saberlo todo al detalle.

– Querer hacerlo todo perfecto.

– Querer resolver inmediatamente un problema recién surgido.

– Darle siempre el derecho a los demás de hacer algo, esto es, que me acomodo en función de lo que otra persona en un momento determinado quiera. O sea, que yo no decidido ni dispongo sobre mi tiempo, sino que esto lo dejo a merced de terceras personas.

– Hacer rápida y espontáneamente todo lo que a uno le gusta.

– Hacer rápida y paralelamente diferentes cosas, lo cual hace que la tarea principal caiga en calidad.

– Estar siempre disponible en todo momento.

– Quererlo controlar todo.

Se trata, en definitiva, de un ejercicio de autoconocimiento, pues la planificación del tiempo que se haga mostrará las inseguridades de cada cual. El grado de seguridad que uno tenga en su meta determinará la solidez de la planificación del tiempo. No obstante, no es menos cierto que el contexto impone sus plazos y sus tiempos y también influye en el éxito o no de alcanzar el objetivo planeado.

Momento de la sesión

También se ha hablado de:

  • La necesidad de comprobar el grado de entrenamiento mental y concentración que cada cual tiene. Más información en Neuronation
  • La atención plena o “mindfulness” nos ayuda a ser conscientes de las pequeñas acciones de cada día y a vivir de forma sana. Jon Kabat-Zinn ha desarrollado las técnicas de atención plena y se pueden encontrar sus títulos tanto en español como en alemán.

                   – “Mindfulness en la vida cotidiana: cómo descubrir las claves de la atención plena”
                   – “Im Alltag Ruhe finden: Meditationen für ein gelassenes Leben”

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s